Nuestro altar presenta una nueva disposición, situando el Sagrario en el centro y otorgándole así un lugar principal que nos recuerda que Cristo, presente en la Eucaristía, es el verdadero centro de nuestra vida de fe y de nuestra Hermandad.
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a los Hermanos Caballero Farfán, que han sido los encargados de realizar el traslado del Sagrario, llevando a cabo esta labor con dedicación, esmero y profesionalidad, para que ocupe el lugar que le corresponde en el centro de nuestro altar.
Que este lugar de privilegio que ocupa el Sagrario nos ayude a acercarnos al Santísimo Sacramento con mayor recogimiento, reverencia y devoción, poniendo siempre a Cristo en el centro de nuestras oraciones, de nuestra vida y de nuestro caminar como hermanos.
